martes, 3 de febrero de 2009

La tarta de la abuela Benita

Nací en 1974. Como muchos de los niños de mi época, mis primeros años de vida transcurrieron muy cerca de mis abuelos. Mis padres se casaron y se trasladaron a vivir al bajo de la casa familiar paterna. Por aquel entonces, las posibilidades económicas eran pocas, y el sueño de poseer una casa propia y un poquito de intimidad, sonaba todavía un poco lejano. Nuestro primer hogar, estaba situado en el barrio de San Pedro, en Santiago de Compostela, barrio muy familiar y acogedor, del que yo guardo muy buenos recuerdos. Si me pongo a pensar, mi vida entonces era muy apacible. Íbamos a un colegio cercano a nuestra casa y por las mañanas, recorríamos las aceras del barrio haciendo nuestras paradas habituales. Cogíamos el pan en la vieja panadería de la señora Felisa, donde tenían los mejores cornechos para comer en el recreo. También parábamos en la librería de Maribel, o en el kiosko de Loli, con aquel increíble lote de cómics para escoger. Todavía me acuerdo de todos aquellos olores: el pan... el olor a papel de periódicos y revistas de aquel kiosko...
Es curioso como podemos conservar en nuestra memoria viejos olores. Hay olores que inevitablemente relacionamos con personas, acontecimientos o épocas. El olor a tarta de galletas de mi abuela, es un olor que estará eternamente ligado a mi infancia.
Mi abuela, era muy buena cocinera. Y digo era, no porque haya muerto, sino porque hace muchos años que dejó de cocinar. A sus 97 años, otros cocinan para ella, aunque seguro que no lo hacen con tanto amor y cuidado como ella lo hacía. Su cocina era sinónimo de su carácter: tranquila, cuidadosa y sencilla. Hasta el caldo limpio tenía un sabor más rico si lo hacia ella.
Cada fin de semana, recibía en casa a sus nietos. Los sábados venía mi tío Manolo con su familia, y los domingos hacía lo propio mi tío Toño. Las visitas solían llegar a las seis. Esa mañana, mi abuela se levantaba temprano, como cada día, y preparaba la tarta de chocolate y galletas. Siempre el mismo ritual: primero rayaba el chocolate de tableta gorda con un cuchillo que había sido afilado unas mil veces. Recuerdo que ponía toda aquella rayadura encima de un trocito de papel albal. Utilizaba las tabletas de la fábrica de chocolates "La Compostelana", situada cerca de nuestra casa, y hacía con él una rayadura muy fina que luego añadía a la leche. El resultado era un chocolate con leche suave, perfecto para cubrir la tarta.
También preparaba el flanín en la cocina de leña. Utilizaba flanín "El Niño" de toda la vida. Por último templaba leche e iba mojando las galletas Cuétara cuadradas en ella. Siempre he admirado la destreza que tenía para colocar aquellas galletas cuadradas en una fuente ovalada. Supongo que manías de abuela, cuando lo más fácil sería utilizar una fuente cuadrada. Pero el caso es que la presentación era perfecta. Capa de galletas empapadas en leche, capa de flanín (siempre decía que bien caliente para que se fundiera bien con la galleta), nueva capa de galletas , y aquel maravilloso chocolate coronando la tarta.
Aquel olor se propagaba por toda la escalera. Mi abuela llevaba las tartas a enfriar a una de las habitaciones de la casa, donde se mezclaba el olor avainillado con un cierto olor a humedad propio de las casas antiguas. Delicioso.
He intentado varias veces hacer aquella tarta, pero no me sale igual. También la he probado en varios restaurantes, y en algunos de ellos la hacen muy rica, pero como aquella no. Supongo que le falta el ingrediente fundamental: el amor y el cuidado con el que ella la hacía. O quizás el secreto esté en esos dedos torcidos que rayaban con tesón la tableta de chocolate "La Compostelana". Tal vez ese secreto se irá con ella, espero que dentro de muchos años, pero lo que se quedará conmigo para siempre será aquel olor impregnando la escalera. Estará por siempre entre mis recuerdos, entre mis recuerdos de chocolate....



Tarta de galletas abuela Benita





-1 paquete de galletas Cuétara cuadradas
-1 sobre de flanín "El niño"
-1 tableta de chocolate del gordo rayada
-1 cacito con leche templada

Elaboración

Rayar la tableta de chocolate, y mezclarlo con leche removiendo bien, hasta hacer un chocolate con una textura cremosa y suave.
Preparar el flanín como lo indica el sobre.
Mojar las galletas en leche templada e ir colocándolas con mucho cuidado en un molde.
Verter el flanín caliente encima de las galletas, cubriéndolas bien.
Poner otra capa de galletas y cubrir con el chocolate calentito.
Las capas van al gusto de cada uno. Se pueden hacer tantas capas de flanín y galletas como se quiera.
Dejar enfriar y colocar en el fondo de la nevera.

22 comentarios:

R.M dijo...

Que bonita y tierna la historia de tu abuela, de los viejos olores conocidos y de los recuerdos de infancia. Tiene una pinta deliciosa. Ya he probado alguna, jeje, aunque seguro que no como la de tu abuela.
En mi casa tambien tenemos una tarta especial, que hace-hacia mi padre y que ahora hacemos nosotras. Tambien va acompañada de esos aromas inolvidables de los recuerdos.
Besos

KIRA dijo...

Esas abuelas, que estan siempre ahi, con nosotros en nuestra infancia y en nuestros recuerdos (en mi caso), pero si todo lo que ellas cocinan, hacen o enseñan tiene otro sabor y todo es debido al amor con el que lo hacen... Nosotros tartas no teniamos ninguna en especial, pero nos hacia una "Leche Frita" y unas "Rosquillas" que ummm no me estraña que estuvieramos tan rellenitas... jejeje
Aunque me traspaso las recetas, nunca me han salido como a ella, y eso que a mi me gusta cocinar, y lo hago con cariño... pero son otro tiempos!!!
BSTS

KIRA dijo...

Por cierto me apunto, la receta de la tarta de la abuela Benita, a ver si este finde tengo un ratito y la hago, que el sabado es el cumple de mi cuñada y se la llevaremos para celebrarlo...
BSTS

Candela dijo...

Mmmm... que buenooo... es muy parecida a la que hago yo, solo que en lugar de flan, la hago con mousse de chocolate y su buen chorro de coñac... mmmm...

Inma dijo...

Ana, este fin de semana , que creo q lo tengo tranquilo voy a hacer la tarta de tu abuela. Te mandaré foto. Si alguien la hace y quiere q le cuelgue la foto, mi mail es inmaaran@hotmail.com. También publicaré recetas chocolateras, experiencias, lo que sea. Animaos.

En mi familia la tarta familiar es de albaricoques. Un bizcocho con albaricoques q está de muerte. No sirve para el blog pero igual la adorno con unas virutitas jejeje y os la pongo en primavera, con la temporada de fruta.
También la coca de trampó mallorquina. Una delicia de pan con verduritas.

chema dijo...

precioso relato, ana. entiendo lo que cuentas del aroma que se extendía por la casa cuando tu abuela hacía la tarta. el olfato es el sentido más evocador.
la descripción y la foto de la tarta nos han abierto el apetito a todos. y los detalles de la elaboración... las cosas que se hacen de forma cuidadosa y paciente siempre salen bien. ole por tu abuela! :)
besos

Elphaba dijo...

En casos como este, la receta no es lo más importante, sino cómo te hizo sentir. Aunque se haga exactamente igual no puede ser lo mismo. SOn otras sensaciones. Precioso recuerdo.

Por cierto, que en mi versión de esa tarta se añaden al flan 12 cucharadas soperas de Nesquik, con lo que sale un flan de chocolate.

BLAS dijo...

Esta tarta, con sus variantes la hacía mucho mi madre cuando vivíamos en casa. Aunque creo recordar que mi madre le metía un poquito de licor. Qué pinta tiene, madre mía! ...Y me está entrando el mono chocolatero... Creo que este blog me va a resultar muy peligroso.

Ana dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Animaos a hacerla y ya me contaréis. Por cierto, lo más complicado para mi es que el chocolate quede en su punto. Hay muchos chocolates de cobertura que son difíciles de cogerles el punto para que no se endurezcan y queden bien cremositos. Mi madre no se cplica y le echa paladín, y queda estupendo. Otro truquito es ponerle rayadura de limón al flanín, le da un toque muy rico. Besitos. Inma, ¡quiero foto!!!

anele dijo...

No hay nada como los recuerdos de la infancia.
Por cierto, me están rugiendo las tripas : )

Riesgho dijo...

HUMMM, teniendo esa buenisima pinta me imagino como sabe... pa chuparse los dedos!!!!
Como dice mi hermana en casa también tenemos una tarta especial (de cumpleaños). También lleva chocolate y flanin el niño (no podia ser otro) Aunque como lleva canela y almibar de vino blanco la casa se embriaga de olor dulce a mezcla de esas dos cosas. Como ella está de antojo, pues he decidido hacerla y darle una sorpresa (espero que no me lea, jeje) Quizás le saque fotos y ponga la receta en mi blog.Aunque puede que "preste" la receta y el material fotográfico a mi prima para el blog culinario que tiene.
Sabes?? Una vez mi cuñado nos llevo a comer a un sitio, que de postre daban la tarta como la de tu abuela, pero aquí era de modo individual. en vez de rellenar un molde, lo hacian con la misma forma de la galleta maria, así que quedaban mini tartas del tamaño de una galleta maria. Me parecio una forma original de presentarlo y la verdad es que estaba muy sabrosa. Intenté hacerlo y no hubo ni comparación, jeje. Estaba mejor la del restaurante.

Muchos besinos de chocolate.

IRENE dijo...

QUE HISTORIA TAN BONITA...
MI CUÑADA TAMBIÉN HACE ESA TARTA, AUNQUE SEGURO QUE LA DE TU ABUELA DEBE ESTAR AÚN MEJOR...NO HAY MAS QUE "OIRTE" HABLAR DE ELLA.
BESOS

Bertha dijo...

Que buena pinta que tiene?
Yo recuerdo a mi madre, cojer las tabletas de chocolate y ponerlas en un cazo y un poco de leche y azucar, hacia un chocolate calentito para mojar los churos, que chupavamos la cuchara y el cazo, vamos que cuando acabavamos, le deciamos que cuando lo volveria a hacer.

pepe guzman dijo...

El apetito se me ha abieto. Con lo glotón que soy, me siento capaz de comerme al charlie (es nuestro hermano perro)como se me ponga por delante. En mi casa la hacían mojando las galletas en vino dulce un poco rebajado con agua. Yo cuando la hago no lo rebajo y el que la toma coge un pedo de mucho cuidado, conforme va comiendo se le va poniendo la voz trapajosa propia del borrachín y resulta la velada graciosa. En lugar de flanín le ponían em casa mantequilla derretida y chocolate muy bien rayado. Resultaba buena y a mi tampoco me sale mala, lo que pasa es que mi familia es poco dulcera y salvando al novio de mi hija los demas no la comen (a lo mejor el pobre se la come para no desilusionarme) y me la tengo yo que zampar, con lo que eso engorda y a mi los kilos me sobran hasta en las orejas.

un abrazote

anele dijo...

Bueno, pues ayer hice "versión libre" de tu receta; digo libre porque no tenía Cuétara así que me tuve que apañar con las María Fontaneda. Digamos que de apariencia quedó que ni fu ni fa (a mí a la primera nunca me salen) pero está buenísima, que en definitiva es lo que importa , verdad?
Gracias por la receta. Seguiré practicando.

CGR dijo...

Una historia preciosa, Ana, y la receta me la apunto ¡faltaría más! que tiene una pinta la tartaaaaa, mmmmmmmmmm

Fauve, la petite sauvage dijo...

Ésta sí que la hacíamos en casa; no sólo es la historia sino la propia receta: tan sencilla y tan riquísima...
¡Volveré a hacerla!

Clara14 dijo...

Hola Ana .. no se lo que me gusto mas, si tu manera de expresarte o la tarta de la abuela... el caso es que me has convencido, estoy a dieta de dulces, pero ahora mismo me voy al super a comprar lo que pueda( donde vivo no hay productos españoles) y ya te contare como me salio....

Un biquiño desde Mexico.

Ana dijo...

¡¡Gracias Clara!! se nota mi debilidad por la abuela y por esta tarta. Gracias por leernos...y...¡sáltate la dieta y disfruta!! Bicos!

Dany chino dijo...

Hola... Soy un golosin de 29 años... me encanta!!! la tarta de la abuela...Me hace gracia que en todos los lugares la llaman igual...aunque claro esta que no todas son iguales...Me a encantado la historia de tu Abuelita :) En mi caso es la Tarta de mama y le sale.... de rechupete...como muchas otras...pues buena maña se da en la cocina..pero nunca probo a hacer el chocolate con la leche...si no que fundia chocolate con leche para la cobertura...pero le dire que pruebe y te dire si mejora :)

Fernandozrall dijo...

Pues mira mi familia siempre la hace bañando las galletas en leche y un chorrito de anis y queda mm genial.

Isa dijo...

yo tengo el mono de probarla,mi

abuela nunca la hizo, pero saldre del deseo gracias por tu historia