martes 6 de marzo de 2012

Crea tu propia caja de bombones

Nestlé acaba de crear un servicio de personalización con sus famosas cajas de bombones.
A través de su página http://diseloconchocolate.es/ nos ofrecen la posibilidad de crear a nuestra medida el regalo más dulce, eligiendo entre sus 9 variedades aquellas que sabemos que más van a gustar al receptor.

Comenzamos eligiendo la CAJA (400, 700 o 900 g, y me parece muy práctico que indican el número aproximado de bombones que caben, por si no nos hacemos idea y nos pasamos o nos quedamos cortos), se eligen después los BOMBONES que queremos meter, indicando el número
de cada variedad que nos interesa. Aún en este punto, es posible cambiar de idea y modificar el tamaño de la caja sin necesidad de retroceder de página. El programa está bastante curioso, porque cuando completemos nuestra elección veremos cómo se llena la caja virtual de la izquierda, y en todo momento tendremos a la vista el precio.
El paso siguiente será elegir la decoración de la caja de entre varias VITOLAS de papel (con previsualizaciones, para que nos hagamos una idea precisa).
Por 2 euros más podemos añadir un POP-UP en el interior, y ya sólo queda escribir el MENSAJE que queremos hacer llegar a su destinatario. Después, basta con elegir el ENVOLTORIO entre el surtido de papeles y lazos (precios variados, y en mi humilde opinión, una pequeña "clavada", teniendo en cuenta los metros y metros de papel y tela que comprarán).


Es el momento de revisar el pedido (o modificarlo) y pagar. La entrega será concertada con el destinatario y durante todo el proceso (desde la elaboración a la entrega) se garantiza una temperatura óptima del producto.

Una página vistosa y de fácil manejo y un capricho personalizado para alguien especial.

viernes 24 de febrero de 2012

Baldosas

Las baldosas de la ciudad de Bilbao tienen una forma muy característica, diseñada para evacuar con más facilidad el agua en los días de lluvia. Aquí tenéis un poco más de información sobre su historia.

El diseño de la baldosa de Bilbao ha inspirado, entre otros dulces, unas chocolatinas empaquetadas con un soporte similar a un palet.





Son unas chocolatinas cuadradas, con el característico dibujo en forma de roseta grabado sobre ellas. Están hechas de un chocolate negro de muy buena calidad para mi gusto.



Pues eso, que nunca una baldosa había estado tan rica. :)

miércoles 8 de febrero de 2012

Caramelos Wonka

Me encantó saber que existen los caramelos Wonka. Y como hay que tener amigos hasta en el infierno, una amiga americana de mi hija nos ha mandado un paquete con caramelos y golosinas de esta marca tan cinéfila.

Algunos cambian de color y sabor mientras los chupas, otros pican y todos están buenísimos.

Esta entrada será la única de blog que no verse sobre chocolate, pero la marca de los caramelos justifica su presencia aquí...¿verdad?









sábado 21 de enero de 2012

Scrabble de chocolate

El sábado pasado nos reunimos tres miembros del Wonka para compartir comida y charla con nuestras amigas SusanaCloti, miembros honorarios de nuestro club del chocolate. Y proveedoras oficiales de material para este blog.

Después de comer, tomamos unos postrecillos de nada, pequeños y casi sin calorias, mirad:

Y cuando ya no podíamos movernos y estábamos saturados de azucar, Susana nos regaló este juego, divertido y sabroso a la vez.








Las fichas son chocolatinas hechas con chocolate con leche de origen belga. Muy ricas, pero eso sólo puedo decirlo yo, que me llevé la caja a casa después del sorteo. Deslució un poco el acto que mi mano inocente fuera la que sacó mi propia papeleta, pero juro que fue casualidad...jejeje

 Y para rematar el día wonkero, cuando me despedí de mis amigos me fui a celebrar el cumpleaños de una buena amiga, por supuesto la tarta era también de chocolate.


Como veis un día completito aunque el exceso de azúcar y de cacao tiene efectos secundarios complicados de explicar con palabras.
Esta soy yo sobre las diez de la noche:








martes 27 de diciembre de 2011

Salsa de chocolate, Guinea, Mª Ángeles y un regalo

 Antes de meterme en harina quería felicitaros las fiestas, desearos que lo paséis bien, que no engordéis mucho, que no os peleéis con la familia, que no os gastéis una fortuna en regalos y que salgáis psicológicamente sanos de este follón navideño.

 En principio, por eso de que la entrada va de chocolate esto debería ir exclusivamente en el Wonka, pero como quiero hablar de mis regalos de navidad y de una amiga muy especial, voy a publicarlo en los dos blogs a la vez. Después de tantos años es la primera vez que no me decido dónde publicar una entrada.

Todos tenemos amigos tan diferentes que entre ellos serían incapaces de entenderse. Y aunque presumamos de que nosotros somos siempre los mismos, y lo seamos, no me cabe duda que moverse en un ambiente o en otro nos hace mostrar una vertiente diferente de nuestra forma de ser. Así yo tengo una amiga guineana muy especial, con una forma de vida absolutamente diferente a la que llevamos aquí, en España. Cocina en fuego de leña, consigue agua en un pozo y vive en una cabaña en la que todo está absolutamente impecable.




Tengo la inmensa suerte de viajar con bastante frecuencia a Guinea, allí he conocido a personas estupendas que ya son mis amigos, pero la más especial es Mª Ángeles. Es la persona más amable y sonriente que he conocido. Pura generosidad conmigo, siempre tiene un regalo para mí, sea ropa guineana de alegres colores, unas risas o cacao, extraído de las vainas del árbol que tiene fuera de su casa. La última vez que estuve en su casa quería regalarme una gallina que andaba por allí. ¡Qué diferentes son las cosas en España!


Uno de los platos típicos de Guinea es el pangolín con chocolate. El pangolín es un pequeño mamífero, de extraño aspecto que venden los niños pinchado en un palo en los márgenes de la carretera. Nunca lo he probado, pero no desaprovecharé la primera oportunidad que se me presente. Como dice mi hija cuando desconoce el sabor de algo, seguro que sabe a pollo.

Para hacer esa salsa de chocolate,  ellos extraen el cacao de sus vainas y lo preparan, no sé de qué forma, hasta conseguir una masa que colocan en vasos de plástico que ponen al sol hasta que se seca. Después solo hay que rallarlo en el guiso de pollo o carne.

Este fue el último regalo de mi amiga guineana, tres vasos de cacao para hacer la salsa de chocolate.


Todavía no me he animado a probarlo, sobre todo porque con tanta comilona navideña, no me apetece cocinar nada fuerte los días en los que podemos comer algo más ligero. Pero estoy deseando experimentar con el cacao. Por cierto huele bastante fuerte  y amargo, nada parecido a lo que nosotros entendemos como chocolate.

Y para acabar quiero enseñaros el regalo de navidad de mis hijos, un libro de recetas chocolateras y una fuente de chocolate, que queremos probar con el roscón de Reyes.


Prometo fotos de la fuente en funcionamiento y de la receta de carne al chocolate. A ver si consigo que me salga algo bueno.



miércoles 23 de noviembre de 2011

el euro €

El euro, como sabéis, es la moneda común de buena parte de los países de la Unión Europea. Se puso en circulación el 1 de enero de 2002.

Reino Unido, Dinamarca y Suecia no pertenecen a la Zona Euro por deseo expreso de sus gobiernos y/o de sus habitantes. El resto de países de la Unión que todavía no lo han hecho, se han comprometido a adoptar antes o después el euro como su moneda oficial.

El Banco Central Europeo determina cuál debe ser la cantidad de euros a poner en circulación en los diferentes países. El banco central de cada país pone los medios materiales, logísticos... para realizar la inyección monetaria que se le ha ordenado.

Las monedas tienen un anverso común a todos los países, y un reverso que identifica el país en el que se han puesto en circulación.

Para cualquier unidad monetaria, hay que distinguir entre el valor nominal de los billetes y monedas -la cantidad que aparece impresa en ellos-, y el valor real -su coste de fabricación-. Las monedas están fabricadas con metales relativamente baratos, por lo que su valor real es, o debería ser, inferior a su valor nominal.





Aquí tengo una moneda muy especial que me regaló en la última quedada nuestra amiga y maestra chocolatera Anele.

Se trata de una moneda italiana, ya que en su reverso aparece un grabado del Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci.

En cuanto a su valor nominal y su valor real, creo que nos hallamos ante una excepción. Se trata de una moneda de 1 euro, como veis, pero su coste de fabricación es muy dudoso que sea inferior 1 euro.

Su tamaño es ligeramente superior al de las monedas ordinarias. Tiene 10 cm de diámetro y entre 7 y 8 mm de espesor. Pongamos el promedio, 7.5 mm. También es una moneda atípica en cuanto al material con el que está fabricada, ya que no se trata de ningún metal, como suele ser lo común en estos casos. Está hecha de chocolate con leche.

Su volumen se calcula como el producto del número pi (=3.14159...) por el radio elevado al cuadrado y por el grosor. Si el diámetro hemos dicho que eran 10 cm, el radio será la mitad, 5 cm. Y el espesor lo expresamos también en centímetros, para ser coherentes: serían 0.75 cm.

Así pues, el volumen de esta moneda sería: pi*5*5*0.75 = 58.90 cm3.

Casi 59 centímetros cúbicos de chocolate con leche... Sin duda, el valor real de esta moneda es superior a su valor nominal. Puede ser que esta moneda no genere intereses al invertirla, pero tampoco sufre los efectos de la inflación. Y además, en cualquier caso, el chocolate tan rico del que está hecha compensa todo lo demás.




domingo 13 de noviembre de 2011

Agravio comparativo: Chocolatería Valor vs. San Ginés en el centro de Madrid

Ayer decidimos celebrar un encuentro acompañados por unos estupendos chocolates a la taza. El lugar elegido fue la Chocolatería Valor de la calle Postigo de San Martín nº 7, en pleno centro de Madrid. Un lugar muy concurrido y popular que nos dejó muy mal sabor de boca.




Queremos dejar constancia de que es una queja puntual hacia un establecimiento en concreto (o más específicamente hacia un empleado, y no hacia la totalidad de la plantilla), y en ningún caso va dirigido al conjunto de la marca Valor, de la que somos consumidores.

Todo empezó con un encargado muy maleducado que nos contestó con mala cara y tono soberbio a la demanda de una mesa para cinco. Faltaba un miembro del grupo y no nos dejó ocupar una mesa hasta que estuviéramos todos. Nos costó entender que a falta de una persona tuviéramos que permanecer en la calle, máxime cuando una de las personas de nuestro grupo iba con muletas y le cansaba permanecer en pie.

Le pedimos, con la máxima educación, que le permitiera sentarse en una silla. Vuelta el tono soberbio y las malas caras, la dejó pasar al establecimiento y sentarse junto a la entrada, pero de ninguna manera que cualquiera de nosotros estuviera con ella para hacerle compañía en lo que llegaba el último miembro de nuestro grupo.

Los ánimos se calentaron, se elevaron las voces, sobre todo de parte del soberbio camarero y su colega, otro estúpido que, para nuestra sorpresa, nos dedicó un discurso sobre el valor de ser camarero. En ningún caso quisieron bajar el tono para escuchar lo que intentábamos explicar con buenas formas y educación.

Entendemos las normas de la casa y las acatamos, pero en ningún caso el tono de soberbia, de mando y falta de educación del encargado en cuestión.

Si queréis pasar una tarde agradable, de compartir un chocolate con unos amigos, ni se os ocurra ir al establecimiento citado. Son unos groseros.


Para trabajar en esta clase de establecimientos hay que tener ciertas habilidades sociales, entre las que se incluyen la flexibilidad y la mano izquierda a la hora de tratar con el público.

Es comprensible que en los días de mayor demanda traten de aprovechar al máximo el espacio disponible en el local, y evitar el coste en el que se incurre por tener mesas infrautilizadas. Pero, el ganarse una reputación de antipáticos y groseros por querer imponer determinadas normas de manera inflexible y autoritaria, a largo plazo supone un coste mucho mayor. No hay que olvidar que la buena o mala publicidad de un establecimiento se basa en gran medida en lo que se llama coloquialmente el 'boca a oreja'.

Así que tuvimos que cambiar de planes e ir a San Ginés, también en la misma zona de Madrid. La misma cantidad de gente y un chocolate buenísimo; sólo una pequeña diferencia: un camarero encantador que nos facilitó las cosas y nos hizo sentirnos a gusto.

La norma del local, en este caso, consiste en pagar la consumición por adelantado y esperar a que el camarero la sirva. Tras preguntarle cómo debíamos proceder, nos miró y preguntó qué queríamos consumir... minutos después apareció con el servicio. Un claro ejemplo de que las normas se pueden flexibilizar... si se tiene intención.

Allí sí pudimos disfrutar de la taza de chocolate humeante, los churros y la buena compañía.

Chema, Anele e Inma