sábado, 11 de junio de 2011

Quedada tetra-wonkera

La quedada de la que hablaba en la anterior entrada tuvo un marcado carácter chocolatero. No podía ser de otra manera al estar presente el 80% de Wonka -Inma, Anele, Ana y quien os habla; tan sólo faltó Elphaba-, junto con Cloti y el marido y los simpatiquísimos niños de Ana como invitados de honor. :)

Anele trajo unas riquísimas ambrosías de Tirma. Una agradable sorpresa para todos, y quizá de un modo especial para Inma, por su especial conexión emocional con estos chocolates de su tierra. ¡Anele, sigues sin decirnos cuándo has ido a Canarias! ;)



También Anele tuvo un precioso detalle, con ocasión de mi cumpleaños, que había sido pocos días antes. Trajo un muffin de chocolate con núcleo cremoso y un paquetito de velas con música. La idea era clavar la vela sobre la parte superior del muffin, pero al final preferimos no comprometer la estabilidad de la estructura, por lo que la pusimos al lado. ;)



Por otro lado, sobre el chocolate que compré en la pastelería Maite de Murcia, del que hablé en el post anterior, dejaré que hablen quienes lo hayan degustado. :D

Por mi parte, lo que puedo decir es que me resultó más fácil partir el chocolate negro. Debido a su alta dureza, cuesta más incrustar el cuchillo, pero como es frágil, una vez que el cuchillo penetra, sus planos de partículas se separan entre sí con facilidad.

Sin embargo, el chocolate con leche y el chocolate blanco no oponen tanta resistencia a la punta del cuchillo, pero al ser más dúctiles cuesta más partirlos, hay que ‘hacer palanca’. En fin, tenéis un resumen sobre las propiedades mecánicas de los chocolates aquí. :P



Bien, pues esto es lo más próximo que ha habido hasta ahora a una quedada wonkera íntegra. Esperemos poder coincidir los cinco algún día, ¡sería genial!

Os dejo paso a los que asististeis a la quedada, para que ofrezcáis vuestros testimonios y opiniones. ;)

sábado, 14 de mayo de 2011

Estimaciones


Esta bandeja es de la confitería Maite de Murcia, y contiene chocolate al peso. ¿Qué cantidad? Aproximadamente 1 kg 120 g.


Podéis creerme, aunque no tengáis visión de rayos X como Superlópez para poder ver lo que hay dentro del paquete. ;)


Todavía estoy pensado cómo repartirlo. Contiene tres bloques cuadrados, cada uno de los cuales tiene cuatro onzas. Uno es negro, otro con leche y otro blanco. Aquí os los he representado esquemáticamente.



Si en total pesa 1.120 kg, cada bloque pesará, dividiendo entre 3, aproximadamente 373 g. Y dividiendo entre 4, cada onza pesará unos 93 g. Para que os hagáis una idea, una tableta de chocolate normal y corriente, como las de Nestlé, pesa 150 g.

Llevaré esta bandeja de chocolates a la próxima quedada. Necesito vuestro consejo sobre qué instrumento puede ser el más adecuado para partirlo. :P

viernes, 22 de abril de 2011

Esnifando Chocolate

Continuamos con nuestro afán por mostrar el chocolate en todas sus vertientes y de todos los rincones del mundo. Y así, paso a paso, llegamos hasta una de las mecas de la industria del cacao: Bélgica. Allí da rienda suelta a sus fantasías creativas Dominique Persoone.

Es propietario de uno de los 3 únicos establecimientos chocolateros incluidos en la Guía Michelin y cuenta con una larga lista de galardones.


Dominique juega a mezclar sabores y texturas y trabaja con materias primas tan insólitas como los guisantes, el puré de aceitunas negras, las hojas de tabaco o el tomate seco, y otros algo más difundidos como el wasabi o la sal Maldon.


Todo comenzó en 1992, cuando abrió las puertas de su The Chocolate Line, un acogedor local en Brujas donde elaboraba y vendía chocolates artesanales. Con el tiempo su fama fue creciendo y comenzaron los pedidos de los restauradores.


Y comenzó a hablarse de sus chocolates con tequila, coca-cola, jengibre, curry, cebolla frita, té, laurel , espárragos, peta-zetas o lavanda.


La creciente demanda les empujó a abrir en el 2008 un obrador en las afueras de la ciudad, donde un equipo de cerca de 30 personas se afanan en elaborar delicias para el paladar.

Y dando un paso más, en el 2010 abrió sucursal nueva en un marco incomparable: el Paleis op de Meir, en Antwerpen, donde nada más entrar nos encontramos con un curioso mostrador en forma de tableta dechocolate.
Además, los visitantes podrán "colarse" en la cocina para presenciar en directo cómo trabaja el equipo de Persoone.

¿Tienda o museo? ...

Dominique se clasifica como un shock-o-latier, y no es en vano, porque algunas de sus creaciones provocan un auténtico shock, como su Chocolate Shooter: un invento que creó pensando en los Rolling Stones, como postre original para uno de sus cumpleaños. Porque sólo a él se lo podía ocurrir una degustación "nasal". El artilugio de metacrilato disponde de un gatillo que dispara el cacao en polvo mezclado con los otros ingredientes (menta y jengibre) hacia los orificios nasales.


El kit completo se vende por 45 € (gastos de envío aparte: 13 € dentro de Bélgica, 23€ para otros países de Europa y 27€ para el resto).




Aunque no es el único.

También es posible inhalarlo via oral con Le Whif, creado por el profesor de Harvard David Edwars, sin apenas calorias y en 3 sabores distintos: chocolate solo, con menta o con frambuesa.
Cada inhalador cuesta poco más de 2 libras esterlinas y contiene entre 8 y 10 inhalaciones.

viernes, 8 de abril de 2011

Chocolates Elgorriaga



El otro día me entró la curiosidad por saber en qué localidad estaba situada la fábrica de chocolates Elgorriaga. Lo miré en el envoltorio de una tableta y me llevé la sorpresa de que estaba en Ávila. Yo creía que Elgorriaga era una marca vasca.

Investigué la historia de la empresa, y averigüé que en su origen había estado situada en Irún (Guipúzcoa). Empezó siendo una chocolatería, inaugurada en el año 1770. No fue hasta 1838 cuando comenzó la fabricación de chocolates Elgorriaga como los hemos conocido. En 1954 entró en funcionamiento su primera fábrica a gran escala.

En 1965 se lanzó el célebre chocolate Milkcrem, el primer chocolate blanco comercializado en España. En 1970, Elgorriaga se introdujo en el mercado de los turrones. En 1979 se inauguró una nueva fábrica en Ávila -que es la que la empresa ha conservado, al parecer-, en la que fabricaban unas galletas rellenas de chocolate similares a las populares Príncipe de Lu.

Elgorriaga fue, durante muchos años, una empresa familiar. En 1981 falleció su director, D. José Miguel Elgorriaga. Cuatro años más tarde, en 1985, la empresa fue vendida al grupo francés Cantalou.

En 2005, Cantalou -posteriormente grupo Cemoi- vendió la fábrica de Ávila, así como la marca Elgorriaga, al grupo Dhul. ¿Y a quién pertenece Dhul? A Nueva Rumasa, muy presente en los medios de comunicación en la actualidad. En definitiva, Elgorriaga es otra de las muchas empresas de Ruiz-Mateos.

En las tabletas de chocolate se ha conservado el diseño antiguo, con el característico logotipo de la marca y el dibujo de la campana, para despertar la nostalgia. En el envoltorio dice “desde 1700” (fecha exageradamente temprana para dar más sensación de antigüedad y solera, ¿no habría que decir “desde 1770”?), pero en realidad Elgorriaga tiene poco que ver con lo que fue en sus orígenes.

Sin embargo, ese envoltorio ‘vintage’ nos puede servir para engañarnos a nosotros mismos. Y el auto-engaño funciona, porque el actual chocolate Elgorriaga, a mí particularmente me gusta mucho. Aunque el que yo recuerdo de cuando era pequeño era incluso mejor. Tenía una textura harinosa muy característica que me encantaba. No sé si por aquel entonces había cambiado ya de manos o no, pero estaba bien rico... Ayy, la nostalgia chocolatera. Tendremos que conformarnos con una foto del Elgorriaga de hoy. ;)

domingo, 20 de marzo de 2011

El chocolate en el siglo XIX

En casa tenemos un diccionario enciclopédico de seis tomos, del año 1889, que perteneció a uno de mis bisabuelos. Se me ha ocurrido consultar la palabra ‘chocolate’, para conocer la visión que se tenía de este dulce en el siglo XIX, y cuáles eran sus formas de consumo más comunes.

He escaneado el artículo completo correspondiente a la palabra ‘chocolate’, así como todas las palabras derivadas que aparecen. Muchas de las cosas que cuenta no son nuevas para nosotros, pero otras resultan curiosas... ¡Que tiemblen los adulteradores del chocolate! :D

Pinchando sobre la imagen, podréis leerlo cómodamente.

domingo, 6 de marzo de 2011

MAS CONGUITOS

¿Quién no ha probado estos famoso cacahuetes tostados cubiertos de chocolate alguna vez?
Todo comenzó en 1852: Antonio Lacasa funda en Jaca (Huesca) un almacén donde, entre otros enseres, vende el chocolate fabricado por él mismo. En 1928 ya producía 500 kg de chocolate y contaba con 4 variedades: a la taza, con almendra picada, superior y extra-superior.
Tras la Guerra Civil se trasladan a Zaragoza y comienzan la producción de turrones y bombones y finalmente los cacahuetes se cruzan en su trayectoria cuando en 1987 adquieren la fábrica que originalmente fabricaba los Conguitos. Desde ese momento pasan a pertenecer a Lacasa.

Hasta entonces habían sufrido algunos altibajos hasta que en los años 70 el marketing dió una vuelta de tuerca a la rentabilidad del producto: regalaban un negrito de goma con una ventosa para adherir a los cristales y las ventas se disparan.

Su imagen es obra del publicista Juan Tudela y representa a un sonriente aborígen que en un principio portaba una lanza en la mano. Hasta que en el año 2000 María Frías (profesora de Filología de la Universidad de A Coruña) propuso la recogida de firmas para que el fabricante modificara la citada imagen, que consideraba "racista e insultante", afrimando que "hiere la sensibilidad de cualquiera y sólo sirve para fomentar y perpetuar estereotipos negativos del pueblo africano". Por entonces, la fábrica zaragozana vendía 300 millones de bolsitas al año, en 40 países.
Las críticas de Frías no terminaron ahí: lamentaba que apareciese desnudo y tampoco aprobaba el tamaño de sus ojos y labios "de carmín rojo y exageradamente gruesos" que deshumanizaban a los poseedores de estos rasgos, a la raza negra, confiriéndoles un matiz cómico-burlesco, así como su lanza, que "subraya el carácter guerrero y salvaje". Les animaba a acometer los cambios oportunos (como ya habían hecho otras marcas-el flan anunciado por un chino o el cacao con los negros medio desnudos cargando fardos).
Finalmente, la marca optó por el cambio:

Aunque contrasta con una época en que no existía el término "políticamente incorrecto" y en la que destaca la anécdota que relató el comercial que les bautizó como Conguitos: al parecer, en los 60, el presidente del Congo (Moshe Tshombe) vió los Conguitos en Bilbao en una visita a nuestro país y le hicieron tanta gracia que pidió varias cajas. Sin conflictos internacionales por medio, ni reproches racistas.... pero claro, era una época muy diferente.

Del marketing en los años 70 también nos llegaron los cochecitos de regalo, las figuritas para el belén...

Y ¿quién no recuerda la campaña televisiva de 1994 en cuyo anuncio aparecían estrellas transformadas en cacahuete? Tina Turne, Michael Jackson, Steve Wonder...
El proceso de fabricación consta de una primera fase de tueste (20 minutos) tras la cual son rociados con azúcar para protegerles de agente externos para finalmente recubrirlos de chocolate. Por último, llega el abrillantado por fricción (unas 4 horas) y la impresión de la "cara" del negrito. Y ya están listos para el embolsado!!

domingo, 27 de febrero de 2011

Wonka y los conguitos.


Qué ilusión me ha hecho encontrar nuestra receta de magdalenas con conguitos en la web oficial de Lacasa.

Hace unos meses se pusieron en contacto con nosotros para pedir permiso para colgar la receta y un link al Wonka. No me había vuelto a acordar hasta que hoy me he decidido a buscarlo.

Además de nuestra aportación hay otras recetas apetecibles con el ingrediente mágico de cacahuete y chocolate, pero la más original es la nuestra, sin duda. :D

También hay premios, concursos y sorteos.

¡Si es que esta labor wonkera es de lo más agradecida!