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martes, 16 de agosto de 2016

Postureo chocolatero

Ahora que los móviles permiten hacer fotos de una calidad decente, y que pueden ser compartidas en la red de manera inmediata, no debemos lamentarnos si en un momento dado deseamos fotografiar algo y no tenemos la cámara a mano.

En verano es habitual salir a comer fuera. Si nos ponen un postre de vistoso aspecto, será inevitable hacerle una foto para compartirla en las redes sociales en ese momento o más tarde. Esto provoca perplejidad entre las personas de avanzada edad que nos acompañan en la comida.

En mi móvil tengo unas cuantas fotos de postres chocolateros, que he decidido recopilar en esta entrada: un coulant, un brownie, una tarta, otra tarta y un helado.

Ya dicen en los libros de sociología que en estos tiempos sentimos la necesidad de retransmitir nuestra vida en tiempo real. Pues mira, así es, para qué vamos a engañarnos. ;)





martes, 21 de julio de 2015

Mousse


Hubo una época en la que siempre pedía mousse de chocolate de postre en los restaurantes. Pero no siempre era tan bueno como sería deseable. O estaba demasiado líquido, o por el contrario estaba duro como el cemento.

En el restaurante London City de la localidad murciana de Jumilla hacen un mousse casero muy rico, en su justo punto. Es un local donde se come estupendamente y el trato de los camareros es muy cordial. Mención especial merece Yoana, la hija del dueño. :)

‘mousse’ es una palabra francesa que significa ‘espuma’. Da igual que vea dicha palabra en cualquier otro contexto, la voy a tener asociada al mousse de chocolate. Y lo mismo me ocurre con la palabra homófona ‘mus’. Es oír hablar del popular juego de cartas -al que nunca he sabido jugar, lo confieso- y pensar automáticamente en mi postre favorito. ;)

sábado, 14 de febrero de 2015

Corazones


Con la excusa de San Valentín, he comprado esta tarta con forma de corazón. Así hacemos este fin de semana un poco diferente y especial. Además estaba en la pastelería una dependienta que es amiguita mía. ;)

Es tipo ‘selva negra’. Está muy rica, y además está recién hecha, eso se nota. Para mañana no van a quedar ni las migas, sobre todo si viene mi hermana...

Feliz San Valentín y carnaval a tod@s!!

sábado, 28 de junio de 2014

Mi Merienda

¿Os acordáis de ‘Mi Merienda’? Esto sería muy típico del libro Yo fui a EGB. Era un bollo alargado de Bimbo con una chocolatina de Nestlé, todo ello precintado conjuntamente.

Se trataba de una colaboración de Nestlé con Bimbo, algo inhabitual en esa época. Ahora que las empresas se absorben unas a otras, sería más normal. De repente te enteras de que Lu y Milka son del mismo grupo, por ejemplo...

La chocolatina que venía con ese bollo, sin embargo, era diferente a las de Nestlé que se vendían separadamente. Tenía unos simpáticos dibujos grabados: un sol y una luna con ojos y boca, entre otras cosas, creo recordar. La chocolatina era el verdadero aliciente de Mi Merienda, porque el bollo no era muy allá...

Ahora puedes hacerte tú mismo ‘tu merienda’. Con un buen bollo y un trozo de chocolate, de Nestlé o del que más te guste. Para demostrar el espíritu altruista de Wonka, hemos decidido compartir con vosotr@s el tutorial para la elaboración de una merienda de bollo y chocolate, y así poder rememorar aquellos años de la infancia. :D




domingo, 1 de junio de 2014

El chocolate y las matemáticas

Cuando doy clases particulares de matemáticas a los niños, si noto que están cansados y les cuesta mantener la atención, intento encontrar la manera de hacer la clase más amena.

En ocasiones me invento sobre la marcha problemas con enunciados divertidos. Pueden ser, por ejemplo, relacionados con los dulces, en particular el chocolate. Así, planteo problemas del tipo calcular cuánto me costarían tantos gramos de bombones sabiendo el precio por kilo; o en qué proporción aumenta el peso de un bollo al mojarlo en una taza de chocolate caliente.

Se podría plantear un interesante problema de proporciones con los ingredientes para la elaboración de una tarta de galletas casera.

Ayer preparamos una tarta con 5 capas de 4x4 galletas Tosta Rica. En total, 5x16 = 80 galletas. Entre capa y capa, así como en la cobertura, había chocolate fundido. Gastamos una tableta y media de Nestlé para postres.


Cada caja de Tosta Rica contiene 4 paquetes con 36 galletas cada uno. El peso total de la caja es de 800 gramos, y por tanto cada paquete pesa 200 gramos.

Si utilizamos 80 galletas, esa cifra la podemos desdoblar en 36+36+8. Es decir, dos paquetes enteros más unas pocas sueltas de otro. El peso total será el de los dos primeros paquetes más la parte proporcional del tercero: 200+200+(8/36)·200 = 444,44 gramos de galletas.

En cuanto al chocolate, las tabletas están divididas en 10 onzas horizontales fácilmente separables. Utilizamos en total 15 onzas, una tableta y media como decíamos. Si cada tableta pesa 250 gramos, una entera y la mitad de otra serán 250+125 = 375 gramos de chocolate utilizado.

La suma de los pesos de las galletas y del chocolate son 444,44+375 = 819,44 gramos. Sin embargo, cuando la tarta estaba acabada, la pesé en la báscula y el peso marcado era de 1 kilo y 200 gramos.


Por tanto, la diferencia corresponde a otros ingredientes utilizados: 1200–819,44 = 380,55 gramos. Esa cantidad incluye la leche, la mantequilla, el huevo... y un poco de brandy también. ;)

Las proporciones de los ingredientes sobre el total se calculan así:

Chocolate: (375/1200)·100 = 31,25%
Galletas: (444,44/1200)·100 = 37,04%
Otros: (380,55/1200)·100 = 31,71%

Está muy rica, y todavía queda mucha. Esta vez ha salido más cremosa que otras veces, quizá porque hemos utilizado unas galletas muy livianas.

jueves, 8 de mayo de 2014

Batido de chocolate

Un “batido de chocolate” un poco peculiar, ya os aviso...

El Baileys tiene un color y una textura similar a la de un ColaCao bien cargado. Pero su sabor es más bien una mezcla de café con leche y piruleta Fiesta.

Este nuevo Baileys al chocolate que han lanzado, sin embargo, sí que se puede considerar en propiedad un batido de chocolate. Vale, de acuerdo, está mezclado con un poco de crema de whisky, pero el chocolate no deja de ser un ingrediente clave.


El Baileys es un licor irlandés. Esta variedad, según indica la etiqueta, contiene crema de chocolate belga. Se trata, por tanto, de una sinergia (esta palabreja la aprendí en alguna de aquellas asignaturas vacías de contenido sobre el mundo empresarial) belga-irlandesa.


He probado un poco por ser hoy el cumple de mi madre. Pero no he querido abusar porque tenía cosas que hacer esta tarde y ya estoy demasiado somnoliento con la astenia primaveral. Habría salido de casa tambaleándome, como Esther en aquella ocasión en que participaba en una función de patinaje artístico y tomaba bombones de licor para animarse...

martes, 7 de mayo de 2013

Recuerdos


Generalmente, el chocolate negro me gusta puro, sin más añadidos. Los chocolates con frutos secos los suelo preferir con leche, no sé por qué. Sin embargo hay una excepción, que es el chocolate Valor negro con almendras.

Este chocolate mi abuela siempre lo compra cuando vamos a visitarla. Por eso, su sabor lo tengo asociado a la casa de mi abuela. Un sabor nos puede despertar muchos recuerdos. Y además siempre sabe igual, afortunadamente no varían la fórmula.

A media tarde, un café con leche con algún mantecado murcianico y un trozo de chocolate del que siempre tiene mi abuela, sabe a gloria.

Por eso, el chocolate Valor negro con almendras sabe a todo lo que representa para mí el pueblo de Jumilla y la casa de mi abuela: infancia, recuerdos, jardines, pájaros piando, viejas fotos, juguetes antiguos...


miércoles, 16 de enero de 2013

Princesa de chocolate

La princesa de chocolate era mi producto favorito de la pastelería Mallorca. Era un bizcocho de chocolate de forma troncocónica ondulada, como un flan. Se notaba que estaba recién hecha cuando la cobertura brillaba, y por dentro estaba tierna. La pena es que dejaron de hacerla, no se sabe por qué.

Este dulce para mí tiene su historia. Fui a una fiesta de cumpleaños de un amigo de clase cuando estaba en 1º de EGB, y fue una de las cosas que pusieron en la merienda. Me gustó mucho, se la describí a mi madre, y entonces ella le preguntó a la madre de mi amigo dónde la había comprado.

Desde entonces hasta que dejaron de hacerla -hará unos cinco-seis años-, siempre la tuvimos en casa para mis cumpleaños y otras fiestas. A todos nos gustaba, se acababa rápido...

viernes, 24 de agosto de 2012

Idea chocolatera






Mirad la foto que Tirma ha colgado hoy en su Facebook. ¿No os parece precioso y muy fácil de hacer? Si me animo pondré foto del experimento, pero antes deben pasar estos calores terribles que no ayudan nada al chocolate.

Propongo desde aquí una quedada para tomar chocolate en el centro desde que empiece a hacer un poquillo de frío.

domingo, 22 de abril de 2012

GRACIAS, NESTLÉ

Un breve inciso para agradecer el detalle que Chocolates Nestlé tuvo con este blog.


Pocos días después de publicar el post sobre sus cajas de bombones personalizadas , se pusieron en contacto con nosotros para hacernos llegar una novedad que la empresa iba a lanzar (una pequeña mentira piadosa, je, je).
Aprovecho para agradecer al resto del equipo Wonka, que me señaló como receptora del envío.
Ésto es lo que entregó el transportista:

Una magnífica caja personalizada, con tarjeta dedicada, dos bandejas de bombones surtidos y todos los extras que a través de su página web http://diseloconchocolate.es/ ofrecen para completar el envoltorio y empaquetado (pop-up interno, tela y lazo):

Ya casi ha "caído" la bandeja superior, y pronto "atacaremos" la inferior:


Siento enormemente la pésima calidad de las fotos, pero eran las diez y media de la noche, acababa de llegar a casa del trabajo, mi cámara tenía la batería agotada y el móvil era la única opción rápida porque estábamos deseando abrir el paquete y "probar la mercancía".

La impaciencia es mala compañera ; )

Colegas de Wonka70porciento, si queréis bombones, pasaos por casa... pero daos prisa!!


Un millón de gracias, Nestlé, por TAN dulce remate a mi jornada laboral. Un grandísimo detalle.

sábado, 21 de enero de 2012

Scrabble de chocolate

El sábado pasado nos reunimos tres miembros del Wonka para compartir comida y charla con nuestras amigas SusanaCloti, miembros honorarios de nuestro club del chocolate. Y proveedoras oficiales de material para este blog.

Después de comer, tomamos unos postrecillos de nada, pequeños y casi sin calorias, mirad:

Y cuando ya no podíamos movernos y estábamos saturados de azucar, Susana nos regaló este juego, divertido y sabroso a la vez.








Las fichas son chocolatinas hechas con chocolate con leche de origen belga. Muy ricas, pero eso sólo puedo decirlo yo, que me llevé la caja a casa después del sorteo. Deslució un poco el acto que mi mano inocente fuera la que sacó mi propia papeleta, pero juro que fue casualidad...jejeje

 Y para rematar el día wonkero, cuando me despedí de mis amigos me fui a celebrar el cumpleaños de una buena amiga, por supuesto la tarta era también de chocolate.


Como veis un día completito aunque el exceso de azúcar y de cacao tiene efectos secundarios complicados de explicar con palabras.
Esta soy yo sobre las diez de la noche:








martes, 27 de diciembre de 2011

Salsa de chocolate, Guinea, Mª Ángeles y un regalo

 Antes de meterme en harina quería felicitaros las fiestas, desearos que lo paséis bien, que no engordéis mucho, que no os peleéis con la familia, que no os gastéis una fortuna en regalos y que salgáis psicológicamente sanos de este follón navideño.

 En principio, por eso de que la entrada va de chocolate esto debería ir exclusivamente en el Wonka, pero como quiero hablar de mis regalos de navidad y de una amiga muy especial, voy a publicarlo en los dos blogs a la vez. Después de tantos años es la primera vez que no me decido dónde publicar una entrada.

Todos tenemos amigos tan diferentes que entre ellos serían incapaces de entenderse. Y aunque presumamos de que nosotros somos siempre los mismos, y lo seamos, no me cabe duda que moverse en un ambiente o en otro nos hace mostrar una vertiente diferente de nuestra forma de ser. Así yo tengo una amiga guineana muy especial, con una forma de vida absolutamente diferente a la que llevamos aquí, en España. Cocina en fuego de leña, consigue agua en un pozo y vive en una cabaña en la que todo está absolutamente impecable.




Tengo la inmensa suerte de viajar con bastante frecuencia a Guinea, allí he conocido a personas estupendas que ya son mis amigos, pero la más especial es Mª Ángeles. Es la persona más amable y sonriente que he conocido. Pura generosidad conmigo, siempre tiene un regalo para mí, sea ropa guineana de alegres colores, unas risas o cacao, extraído de las vainas del árbol que tiene fuera de su casa. La última vez que estuve en su casa quería regalarme una gallina que andaba por allí. ¡Qué diferentes son las cosas en España!


Uno de los platos típicos de Guinea es el pangolín con chocolate. El pangolín es un pequeño mamífero, de extraño aspecto que venden los niños pinchado en un palo en los márgenes de la carretera. Nunca lo he probado, pero no desaprovecharé la primera oportunidad que se me presente. Como dice mi hija cuando desconoce el sabor de algo, seguro que sabe a pollo.

Para hacer esa salsa de chocolate,  ellos extraen el cacao de sus vainas y lo preparan, no sé de qué forma, hasta conseguir una masa que colocan en vasos de plástico que ponen al sol hasta que se seca. Después solo hay que rallarlo en el guiso de pollo o carne.

Este fue el último regalo de mi amiga guineana, tres vasos de cacao para hacer la salsa de chocolate.


Todavía no me he animado a probarlo, sobre todo porque con tanta comilona navideña, no me apetece cocinar nada fuerte los días en los que podemos comer algo más ligero. Pero estoy deseando experimentar con el cacao. Por cierto huele bastante fuerte  y amargo, nada parecido a lo que nosotros entendemos como chocolate.

Y para acabar quiero enseñaros el regalo de navidad de mis hijos, un libro de recetas chocolateras y una fuente de chocolate, que queremos probar con el roscón de Reyes.


Prometo fotos de la fuente en funcionamiento y de la receta de carne al chocolate. A ver si consigo que me salga algo bueno.



domingo, 13 de noviembre de 2011

Agravio comparativo: Chocolatería Valor vs. San Ginés en el centro de Madrid

Ayer decidimos celebrar un encuentro acompañados por unos estupendos chocolates a la taza. El lugar elegido fue la Chocolatería Valor de la calle Postigo de San Martín nº 7, en pleno centro de Madrid. Un lugar muy concurrido y popular que nos dejó muy mal sabor de boca.




Queremos dejar constancia de que es una queja puntual hacia un establecimiento en concreto (o más específicamente hacia un empleado, y no hacia la totalidad de la plantilla), y en ningún caso va dirigido al conjunto de la marca Valor, de la que somos consumidores.

Todo empezó con un encargado muy maleducado que nos contestó con mala cara y tono soberbio a la demanda de una mesa para cinco. Faltaba un miembro del grupo y no nos dejó ocupar una mesa hasta que estuviéramos todos. Nos costó entender que a falta de una persona tuviéramos que permanecer en la calle, máxime cuando una de las personas de nuestro grupo iba con muletas y le cansaba permanecer en pie.

Le pedimos, con la máxima educación, que le permitiera sentarse en una silla. Vuelta el tono soberbio y las malas caras, la dejó pasar al establecimiento y sentarse junto a la entrada, pero de ninguna manera que cualquiera de nosotros estuviera con ella para hacerle compañía en lo que llegaba el último miembro de nuestro grupo.

Los ánimos se calentaron, se elevaron las voces, sobre todo de parte del soberbio camarero y su colega, otro estúpido que, para nuestra sorpresa, nos dedicó un discurso sobre el valor de ser camarero. En ningún caso quisieron bajar el tono para escuchar lo que intentábamos explicar con buenas formas y educación.

Entendemos las normas de la casa y las acatamos, pero en ningún caso el tono de soberbia, de mando y falta de educación del encargado en cuestión.

Si queréis pasar una tarde agradable, de compartir un chocolate con unos amigos, ni se os ocurra ir al establecimiento citado. Son unos groseros.


Para trabajar en esta clase de establecimientos hay que tener ciertas habilidades sociales, entre las que se incluyen la flexibilidad y la mano izquierda a la hora de tratar con el público.

Es comprensible que en los días de mayor demanda traten de aprovechar al máximo el espacio disponible en el local, y evitar el coste en el que se incurre por tener mesas infrautilizadas. Pero, el ganarse una reputación de antipáticos y groseros por querer imponer determinadas normas de manera inflexible y autoritaria, a largo plazo supone un coste mucho mayor. No hay que olvidar que la buena o mala publicidad de un establecimiento se basa en gran medida en lo que se llama coloquialmente el 'boca a oreja'.

Así que tuvimos que cambiar de planes e ir a San Ginés, también en la misma zona de Madrid. La misma cantidad de gente y un chocolate buenísimo; sólo una pequeña diferencia: un camarero encantador que nos facilitó las cosas y nos hizo sentirnos a gusto.

La norma del local, en este caso, consiste en pagar la consumición por adelantado y esperar a que el camarero la sirva. Tras preguntarle cómo debíamos proceder, nos miró y preguntó qué queríamos consumir... minutos después apareció con el servicio. Un claro ejemplo de que las normas se pueden flexibilizar... si se tiene intención.

Allí sí pudimos disfrutar de la taza de chocolate humeante, los churros y la buena compañía.

Chema, Anele e Inma

domingo, 25 de septiembre de 2011

El Parador de Baiona mima a los chocoadictos

La mayoría de los hoteles suelen hacer alguna concesión al chocolate, pero no deja de ser un detalle leve en los postres y en el desayuno, pero la oferta del Parador de Baiona (Pontevedra, España) es algo más variada. Lo primero es el detalle de bienvenida: un par de bombones que reciben al visitante nada más atravesar el umbral de su habitación. Un pequeño premio tras deshacer las maletas, aunque siempre hay algún impaciente que no es capaz de esperar (motivo por el cual me fue imposible fotografiar el contenido: ya faltaba un bombón cuando quise sacar la cámara de fotos). Lo curioso del caso es que normalmente el detalle se ofrece sólo el día de entrada, pero nuestra sorpresa fue encontrar una nueva cajita de bombones el 2º día, tras regresar al hotel por la tarde. Esta vez impedí que se acercara hasta sacar la foto :)




El desayuno ofrece una buena variedad, que va más allá del típico cacao soluble para beber: me llamó la atención que tuvieran las 2 principales marcas (cuando lo normal es ofrecer sólo una de ellas). Sobres de Cola Cao y de Nesquik a demanda, depositados en una cestita de la mesa del buffet, junto con las típicas cajitas monodosis de cereales, entre las que no podía faltar, por supuesto, la de trigo inflado chocolateado que tanto gusta a los niños (y no tan niños):

Y otra cestita con un buen surtido de barritas de cereales con frutos secos, frutas del bosque, muesli, etc... junto a la imprescindible barrita de cereales de chocolate:



Respecto a la sección de bollería, dos posibilidades: en la sección de las tartas no faltó la consabida tarta de chocolate, una base de harina cubierta por generosa crema de chocolate negro, poco dulce para saborear mejor el cacao, sin camuflajes azucarados ni empalagosos.


Y los mini "cuernos" de chocolate rellenos de crema de chocolate:



Y para rematar, un dispensador de chocolate caliente a la taza (algo poco frecuente en la oferta hotelera), con un chocolate ligero y poco espeso, de sabor poco dulce y a una temperatura adecuada que no abrase la lengua. Bastante bueno y sin empalagos.



No recuerdo con detalle la carta de postres de la cena (no sé si tenían varias opciones de cacao), al menos sí tienen una: brownie. No es el típico al que estamos acostumbrados porque no tiene bizcocho esponjoso sino que es más bien como una masa sin airear. Es de chocolate negro, de nuevo poco azucarado (para mi gusto más sabroso), acompañado de bola de helado de vainilla, con dos canutillos de chocolate "super" crujientes sobre una salsa de chocolate negro semilíquida.




Siento la calidad de algunas fotografías, pero me daba una vergüenza terrible bajar la cámara de fotos, y mi móvil no las hace de muy buena calidad, especialmenete cuando una va a hurtadillas para que no se note mucho y al final salen movidas y con poca resolución.