La semana pasada fui a una quedada con amigas del foro de Esther y su mundo. Entre otros bonitos
regalos aportados por todas ellas, Belén se acordó de la afición al chocolate
que compartimos en Wonka. Me trajo un chocolate sueco con la proporción ideal
de cacao del 70%. Me ha recordado un poco al Chobil de Bilbao.
Por otro lado, Laura trajo dos tazas chocolateras iguales,
para Belén y para mí, ya que de algún modo estamos hermanados. Entre otras
cosas tenemos en común el tomar una taza de ColaCao por la noche, y esta taza
es ideal. También puede servir para tomar chocolate con churros en alguna
ocasión especial. :)
¡Gracias a Coti, Gen, Laura y Belén por los obsequios y por la buena compañía!
:*
Mirad la foto que Tirma ha colgado hoy en su Facebook. ¿No os parece precioso y muy fácil de hacer? Si me animo pondré foto del experimento, pero antes deben pasar estos calores terribles que no ayudan nada al chocolate.
Propongo desde aquí una quedada para tomar chocolate en el centro desde que empiece a hacer un poquillo de frío.
El sábado pasado nos reunimos tres miembros del Wonka para compartir comida y charla con nuestras amigas Susana y Cloti, miembros honorarios de nuestro club del chocolate. Y proveedoras oficiales de material para este blog.
Después de comer, tomamos unos postrecillos de nada, pequeños y casi sin calorias, mirad:
Y cuando ya no podíamos movernos y estábamos saturados de azucar, Susana nos regaló este juego, divertido y sabroso a la vez.
Las fichas son chocolatinas hechas con chocolate con leche de origen belga. Muy ricas, pero eso sólo puedo decirlo yo, que me llevé la caja a casa después del sorteo. Deslució un poco el acto que mi mano inocente fuera la que sacó mi propia papeleta, pero juro que fue casualidad...jejeje
Y para rematar el día wonkero, cuando me despedí de mis amigos me fui a celebrar el cumpleaños de una buena amiga, por supuesto la tarta era también de chocolate.
Como veis un día completito aunque el exceso de azúcar y de cacao tiene efectos secundarios complicados de explicar con palabras.
Ayer decidimos celebrar un encuentro acompañados por unos estupendos chocolates a la taza. El lugar elegido fue la Chocolatería Valor de la calle Postigo de San Martín nº 7, en pleno centro de Madrid. Un lugar muy concurrido y popular que nos dejó muy mal sabor de boca.
Queremos dejar constancia de que es una queja puntual hacia un establecimiento en concreto (o más específicamente hacia un empleado, y no hacia la totalidad de la plantilla), y en ningún caso va dirigido al conjunto de la marca Valor, de la que somos consumidores.
Todo empezó con un encargado muy maleducado que nos contestó con mala cara y tono soberbio a la demanda de una mesa para cinco. Faltaba un miembro del grupo y no nos dejó ocupar una mesa hasta que estuviéramos todos. Nos costó entender que a falta de una persona tuviéramos que permanecer en la calle, máxime cuando una de las personas de nuestro grupo iba con muletas y le cansaba permanecer en pie.
Le pedimos, con la máxima educación, que le permitiera sentarse en una silla. Vuelta el tono soberbio y las malas caras, la dejó pasar al establecimiento y sentarse junto a la entrada, pero de ninguna manera que cualquiera de nosotros estuviera con ella para hacerle compañía en lo que llegaba el último miembro de nuestro grupo.
Los ánimos se calentaron, se elevaron las voces, sobre todo de parte del soberbio camarero y su colega, otro estúpido que, para nuestra sorpresa, nos dedicó un discurso sobre el valor de ser camarero. En ningún caso quisieron bajar el tono para escuchar lo que intentábamos explicar con buenas formas y educación.
Entendemos las normas de la casa y las acatamos, pero en ningún caso el tono de soberbia, de mando y falta de educación del encargado en cuestión.
Si queréis pasar una tarde agradable, de compartir un chocolate con unos amigos, ni se os ocurra ir al establecimiento citado. Son unos groseros.
Para trabajar en esta clase de establecimientos hay que tener ciertas habilidades sociales, entre las que se incluyen la flexibilidad y la mano izquierda a la hora de tratar con el público.
Es comprensible que en los días de mayor demanda traten de aprovechar al máximo el espacio disponible en el local, y evitar el coste en el que se incurre por tener mesas infrautilizadas. Pero, el ganarse una reputación de antipáticos y groseros por querer imponer determinadas normas de manera inflexible y autoritaria, a largo plazo supone un coste mucho mayor. No hay que olvidar que la buena o mala publicidad de un establecimiento se basa en gran medida en lo que se llama coloquialmente el 'boca a oreja'.
Así que tuvimos que cambiar de planes e ir a San Ginés, también en la misma zona de Madrid. La misma cantidad de gente y un chocolate buenísimo; sólo una pequeña diferencia: un camarero encantador que nos facilitó las cosas y nos hizo sentirnos a gusto.
La norma del local, en este caso, consiste en pagar la consumición por adelantado y esperar a que el camarero la sirva. Tras preguntarle cómo debíamos proceder, nos miró y preguntó qué queríamos consumir... minutos después apareció con el servicio. Un claro ejemplo de que las normas se pueden flexibilizar... si se tiene intención.
Allí sí pudimos disfrutar de la taza de chocolate humeante, los churros y la buena compañía.
La quedada de la que hablaba en la anterior entrada tuvo un marcado carácter chocolatero. No podía ser de otra manera al estar presente el 80% de Wonka -Inma, Anele, Ana y quien os habla; tan sólo faltó Elphaba-, junto con Cloti y el marido y los simpatiquísimos niños de Ana como invitados de honor. :)
Anele trajo unas riquísimas ambrosías de Tirma. Una agradable sorpresa para todos, y quizá de un modo especial para Inma, por su especial conexión emocional con estos chocolates de su tierra. ¡Anele, sigues sin decirnos cuándo has ido a Canarias! ;)
También Anele tuvo un precioso detalle, con ocasión de mi cumpleaños, que había sido pocos días antes. Trajo un muffin de chocolate con núcleo cremoso y un paquetito de velas con música. La idea era clavar la vela sobre la parte superior del muffin, pero al final preferimos no comprometer la estabilidad de la estructura, por lo que la pusimos al lado. ;)
Por otro lado, sobre el chocolate que compré en la pastelería Maite de Murcia, del que hablé en el post anterior, dejaré que hablen quienes lo hayan degustado. :D
Por mi parte, lo que puedo decir es que me resultó más fácil partir el chocolate negro. Debido a su alta dureza, cuesta más incrustar el cuchillo, pero como es frágil, una vez que el cuchillo penetra, sus planos de partículas se separan entre sí con facilidad.
Sin embargo, el chocolate con leche y el chocolate blanco no oponen tanta resistencia a la punta del cuchillo, pero al ser más dúctiles cuesta más partirlos, hay que ‘hacer palanca’. En fin, tenéis un resumen sobre las propiedades mecánicas de los chocolates aquí. :P
Bien, pues esto es lo más próximo que ha habido hasta ahora a una quedada wonkera íntegra. Esperemos poder coincidir los cinco algún día, ¡sería genial!
Os dejo paso a los que asististeis a la quedada, para que ofrezcáis vuestros testimonios y opiniones. ;)
Esta bandeja es de la confitería Maite de Murcia, y contiene chocolate al peso. ¿Qué cantidad? Aproximadamente 1 kg 120 g.
Podéis creerme, aunque no tengáis visión de rayos X como Superlópez para poder ver lo que hay dentro del paquete. ;)
Todavía estoy pensado cómo repartirlo. Contiene tres bloques cuadrados, cada uno de los cuales tiene cuatro onzas. Uno es negro, otro con leche y otro blanco. Aquí os los he representado esquemáticamente.
Si en total pesa 1.120 kg, cada bloque pesará, dividiendo entre 3, aproximadamente 373 g. Y dividiendo entre 4, cada onza pesará unos 93 g. Para que os hagáis una idea, una tableta de chocolate normal y corriente, como las de Nestlé, pesa 150 g.
Llevaré esta bandeja de chocolates a la próxima quedada. Necesito vuestro consejo sobre qué instrumento puede ser el más adecuado para partirlo. :P
El domingo pasado quedamos parte del elenco del Wonka y Cloti, como artista invitada, para asistir al Salón del chocolate que se celebraba en el centro comercial Moda Shopping.
Una magnífica oportunidad para encontrarnos, charlar, comer, aprender y comprar chocolate.
Chema ya ha contado en la entrada anterior la clase magistral que nos dio Guillermo, de chocolates Comes, sobre la historia del chocolate. A mí me hizo muchísima ilusión que nos regalara unos billetes dorados como invitación para conocer su fábrica-museo en Sueca. A ver si nos animamos y nos trasladamos a Valencia.
Había de todo. Jabones. velas, juegos y hasta productos eróticos hechos de chocolate. El chocolate en todas sus versiones, líquido y sólido, blanco, negro y con leche, para comer, para jugar, para decorar, para olerlo o como producto cosmético...el paraíso de un wonkero de pro.
He hecho un montaje para evitar subir tantas fotos. Blogger no nos lo pone fácil. Todo lo que aparece es de chocolate incluida la fabada, el fuet, los juegos, las velas etc...
Si estáis atentos se ve a varios wonkeros en segundo plano. ¿Alguién los ha encontrado?
Y para finalizar sólo añadir que ya me he comido todos los regalitos. El Kit Kat de té verde es delicioso. No me gusta mucho el té y no sabía que esperar pero tiene un sabor muy tenue y delicado. El chocolate-ladrillo de Chema lo han devorado mis hijos y el calendario de Cloti lo tengo reservado, porque eso debe comerse siguiendo el rito. Yo no os llevé nada y todavía estoy avergonzada, en la próxima prometo compensaros.
El pasado domingo 7 de noviembre acudimos al 7º Salón del Chocolate de Madrid en su última jornada, Inma, Anele y el que os habla como representantes del Wonka en Madrid, y Cloti como invitada de honor. ;)
Cada uno de nosotros haremos una crónica, aportando nuestro punto de vista y nuestra experiencia particular. :) Hemos estado de acuerdo en que yo me encargue de resumiros, lo mejor que sepa, la clase magistral sobre la historia del chocolate que nos ofreció Guillermo, encargado del stand de la firma valenciana Chocolates Comes.
El cacao, antes de haber sido sometido a ningún proceso, se encuentra originalmente en las habas de cacao, las cuales se extraen del fruto del árbol del mismo nombre. Estas habas o semillas de cacao tienen una forma y tamaño similar al de una almendra sin cáscara. El cacao en esta forma tiene un sabor muy ‘lento’, tal como él lo definió, en el sentido de que hay que paladearlo durante unos segundos para percibirlo. Nos ofreció a cada uno un haba de cacao para catarla, igual que haría posteriormente con otras muestras. Y nos dio además otra haba de cacao para que la guardáramos, pues se trataba de una moneda precolombina. Decía que pocos podrían presumir de tener una moneda que se plantara. :D
A partir de las semillas de cacao se elabora lo que se denomina pasta de cacao, que es más concentrada, y su sabor es más ‘rápido’: se tarda menos en percibir el característico sabor a cacao. Sin embargo, es muy amargo. Al hilo de esto, nos contó que la bebida a base de cacao que elaboraban los mayas era muy amarga e incluso picante. Su aspecto espumoso tampoco era muy atrayente. Pero es que esa bebida la tomaban por sus saludables propiedades. Se propusieron hacer aquel producto medicinal más agradable, y de ahí surgió la idea de añadir azúcar al cacao.
Si a la pasta de cacao se le añade azúcar, lo que se obtiene es chocolate puro. Muy puro y muy negro, sin duda, pero ya es chocolate tal como lo conocemos. Antes de que surgiera el chocolate con leche, hubo un producto de transición, que fue el llamado chocolate a la piedra. Tuvo su auge en el sigo XIX y aún hoy se comercializa. Se elaboraba a base de cacao, harina de arroz y azúcar de caña, triturando y mezclando estos ingredientes en molinos de piedra, de ahí su nombre. Este chocolate se caracteriza por no llegar a fundir en un rango de temperaturas muy elevado, lo que se debe a la presencia del azúcar y la harina, que le dan además una característica textura terrosa.
Y ahora sí, pasamos al chocolate con leche. Éste fue uno de los momentos más divertidos de la charla, pues Guillermo hizo varias alusiones muy obvias a la firma Nestlé sin decir su nombre. Todo comenzó cuando dos hermanos suizos cuyo apellido era el mismo que el de cierta importante fábrica de chocolate de aquel país ;) inventaron la leche en polvo. Se trataba de un producto concebido para los bebés, a base de suprimir de la leche cualquier producto que pudiera resultar dañino para su estómago.
A alguien se le ocurrió añadir esa leche en polvo al chocolate, con la idea de que podía darle buen sabor. De esa manera surgió el chocolate con leche, y la primera empresa que lo fabricó fue, en sus palabras, la del nido con pájaros que todos conocemos. :D El chocolate con leche se diferencia del negro en el color -es más claro-, en el sabor -se nota que sabe a leche- y en la textura. En este último aspecto se detuvo más: el punto de fusión del chocolate con leche es inferior al del chocolate negro, funde antes. Creo recordar que dijo que era de 25ºC para el primero y 29ºC para el segundo. En cualquier caso, la idea es que el de leche se derrite casi nada más meterlo en la boca, mientras que el negro tarda un poco más.
La última parte de la charla consistía en hablar del chocolate blanco y en explicar que por qué no era realmente chocolate. La manteca de cacao es una grasa que se extrae de las habas de cacao. Su bajo punto de fusión facilita su uso como producto cosmético: funde al contacto con la piel o con los labios. Pues bien, el chocolate blanco no es otra cosa que manteca de cacao, leche y azúcar. No contiene la propia semilla de cacao, que le da el color, olor y sabor característicos al chocolate. En el fondo, el chocolate blanco, según él, es ‘leche dura’, pero no se le da esta denominación porque limitaría bastante su éxito comercial. :D
Pues esto ha sido mi resumen de la charla. Si me he dejado algo en el tintero, os dejo paso para que lo añadáis. :) Es que Guillermo nos contó un montón de cosas, todas ellas interesantísimas. ¡Qué avalancha de información! Aquí tenéis una foto en primer plano de las habas de cacao. También se ven los bloques de chocolate a la piedra.
Y os dejo también un video del maestro que me ha facilitado Anele, para que podáis verle y escucharle ‘en vivo’.
En esta entrada no quería dejar de daros las gracias por los regalos que llevasteis. Cloti trajo un calendario de adviento chocolatero para cada uno, que lo he fotografiado por ambos lados. Los chocolates Beldelice que Inma consiguió gracias a su buena gestión, los sorteamos entre los wonkeros y Cloti. A mí me tocó una chocolatina con leche y un chupachups, ambos con una pinta deliciosa. Y Anele nos llevó unas muestras de Kit Kat japoneses, con la intención de poner verde de envidia a cierta wonkera que vive en Cádiz y que es también amante de la cultura japonesa, y no miro a nadie. :D
Termino esta primera crónica con dos fotos más del salón. No hice muchas porque no sabía ni por dónde empezar, pero algunas cosas curiosas no había duda de que merecían ser fotografiadas...
Unos zapatos de chocolate. Una idea algo fetichista, a fe mía. :P
Y una fuente giratoria de chocolate. ¿Se puede meter la lenguaaaa? :D
Este fin de semana hemos quedado en Madrid los miembros del foro de Esther y su mundo con motivo del Expocomic. Bah...sólo una excusa para hacer el encuentro wonkero más numeroso desde que se abrió el blog. Sólo faltaba la maestra chocolatera y fundadora Elphaba.
¡Cuánto disfruté el estar juntos! Y qué pena haber comido tanto al mediodía y ser incapaz de probar todo el chocolate que se puso sobre la mesa.
Este es el chocolate que me han regalado estos días o que me han invitado a probar. Comprenderéis que es imposible catar y dar opinión de todo en una sola entrada, y que tendrá que ser poco a poco.
Chocolate que me han regalado entre Anele, Candela y Elphaba. No todo es para comer porque hay una mascarilla para la piel de la cara de chocolate blanco. Eso merece entrada aparte y un buen escondite para evitar que alguno de los míos la encuentre y se la coma sin darse cuenta de que es un cosmético.
Botella de cava repleta de bombones. Me gustaría que los que los probaron comenten algo, que ya estaba saturada.
Bombones que trajo Candela, una caja preciosa.
Interior de la caja de bombones Baci que me trajo mi marido. Tienen la particularidad de llevar un mensaje de amor diferente dentro de cada envoltorio. Me volví loca traduciendo italiano hasta que me di cuenta que también viene en español. Son suaves y sencillos. Buenísimos.
"No sólo de chocolate vive el hombre" Candela me trajo este calcetín de navidad, con regalitos y esa inmensa tableta de 400 gr de Cadbury con avellanas. No queda ni una migaja aunque en mi casa el que no corre, vuela..
Elpaha, que nos "odia a muerte desde el cariño y el respeto" nos mandó chocolate de gourmet al resto de los wonkeros. Aquí las tabletas de Ana y la mía.
Esto de ser wonkero ya veis que es muy duro, además engorda mucho, mucho. Estos son los sacrificios que hacemos por teneros informados. Y lo hacemos con gusto.
En la quedada estheriana que hicimos en Madrid el sábado 21 de noviembre, nuestra amiga Susana nos regaló a cada uno un precioso calendario de adviento como éste que veis. Además, lo personalizó añadiendo unas bonitas imágenes de Esther.
Como ya han pasado hace un buen rato las 12 de la noche, ya es 1 de diciembre. Así que me he decidido a estrenar el calendario, ¡qué ganas tenía! Por fin he podido abrir el primer casillero y ver la chocolatina que contiene...
Como veis, tiene buena pinta el chocolate. Hay que hacer un poco de palanca para sacarlo porque está un poco encajado...
Pues la primera chocolatina, que aquí la veis en detalle, tiene forma de locomotora. ¿A qué es graciosa? La verdad es que debería hablar en pasado porque ya no existe, me la he comido y estaba riquísima...
Iré abriendo una cada día hasta el 24 de diciembre, es decir, hasta Nochebuena. ¡Muchas gracias Susana, por este bonito detalle wonkero-estheriano! ;)
Ayer se organizó, en casa de Inma, lo que se puede considerar nuestra primera quedada chocolatera. Asistimos la mitad de Wonka: Inma y quien os habla. Y como invitadas especiales, Cloti y Anele.
Espero que pronto tengamos oportunidad de organizar una quedada nacional de Wonka, a la que puedan asistir también las otras dos maestras chocolateras, Ana y Elphaba.
En la foto, tomada en el salón de la acogedora casa de Inma por su marido -la Rana-, estamos de izquierda a derecha: quien escribe, Cloti, Anele, Inma, y sus perritos Max y Bamba.
Anele nos trajo unas muestras de un original producto, para colaborar en nuestro sacrificado trabajo de campo. Se trata de unos palitos de chocolate negro de gran calidad, con forma de rama, y con aroma de menta y de frambuesa. Había una caja de cada modelo.
Estas finesses (que es el nombre que reciben) tuvieron muy buena aceptación. El sabor del chocolate negro de Revillon Chocolatier combina a la perfección con el sabor a menta y a frambuesa.
Yo llevé como muestras una caja de bombones de Valor, la veterana firma chocolatera originaria de Villajoyosa (Alicante). Hay una chocolatería Valor cerca de mi casa, y al mirar el escaparate siempre dan ganas de comprar algo en ella.
Inma tal vez pueda contaros sus impresiones sobre estos bombones. No sé si a estas alturas quedará alguno. ;)
Nos lo pasamos genial y nos quedamos con ganas de repetir. Gracias Inma, por enviarme las fotos que ilustran este post. Y sobre todo, gracias por ser tan buena anfitriona. ;)