viernes, 27 de agosto de 2010

Lápices de chocolate

Esta idea me parece super original.

El pastelero japonés Tsujiguchi Hironobu en colaboración con el estudio de diseño Nendo, crearon el año pasado estos lapiceros que vienen con sacapuntas incorporado para poder decorar nuestros postres favoritos con virutas de chocolate.

Más sencillo imposible.

viernes, 20 de agosto de 2010

La Santina

El día de la excursión a Gijón, llevé una tableta de chocolate asturiano La Santina para repartir entre mis amigas. Entregué una onza a cada una. Dicho así, parece una racanería por mi parte. Pero cuando veáis las dimensiones del chocolate en cuestión, os daréis cuenta de que no lo es tanto. :D

La Santina es un chocolate asturiano, como digo, elaborado artesanalmente. Lo venden en una tienda de Santander muy recomendable que se llama El Oso Goloso, dedicada a productos alimentarios del norte de España.

Este chocolate lo venden en tabletas de diversos tamaños. Hay unas que pesan 1 kg (sí, habéis leído bien :D) y ésas eran las que me interesaban a mí. Las hay de chocolate negro y de chocolate con leche. Elegí el segundo, por juzgar más probable que guste a todo el mundo.

Aquí tenéis una foto del envoltorio, que ya lo tengo un poco arrugado pero menos es nada. El chocolate tiene en total 10 onzas (2x5), y asistieron en total 8 personas a la quedada, luego me sobraron 2. Todavía me duran, y es que este chocolate, además de voluminoso, es muy saciante.


Cada onza mide aproximadamente 7x6 cm. Multiplicando la mayor de estas dimensiones por 2, obtenemos la anchura aproximada de la tableta entera. Y multiplicando la dimensión menor por 5, nos hacemos una idea de la longitud total de la tableta. Por otro lado, el grosor de la onza o de la tableta -que para el caso da igual-, es de unos 2.5 cm.




Pues en las fotos os hacéis una idea del tamaño... Quería llevarles a las chicas asturianas algo de chocolate, y que no les supiera a poco. Espero haber cumplido el objetivo... :D

martes, 17 de agosto de 2010

Bombón de paella

Esta semana las televisiones se hacían eco de las nuevas creaciones de Leyla Ruiz, pastelera de 23 años residente en Tavernes Blanques, Valencia.
Los bombones más valencianos tienen sabor a leche merengada, mistela, agua de Valencia, horchata, y el más increíble de todos: el de sabor a paella, dulce pero con un ligero toque salado.
Y a juzgar por la opinión de quienes lo han probado, el sabor está muy conseguido.

Desde finales de agosto y durante un mes se organizarán catas gratuitas cada viernes en el Horno Manuel Ruiz (c/del Mar, 41), así que si alguien tiene planeado pasar por la localidad valenciana en esas fechas, tendrá ocasión de probarlos.

La joven pastelera participará en el Campeonato Nacional de Jóvenes Pasteleros (CANJOP'10) que se celebrará el próximo mes de septiembre (13 y 14) en Oviedo (Asturias).

Y para los que no puedan esperar, hay disponible compra on-line: http://www.leylaruiz.com/


Fotografía: agencia EFE

jueves, 12 de agosto de 2010

Muestras chocolateras desde Gijón

En mi visita a Gijón del pasado lunes 9 de agosto, para quedar con varias de las muchas estherianas que viven allí, no faltaron los regalos.


Las hermanas Remi y Susana Riesgo se acordaron del arduo trabajo de campo de Wonka, y me trajeron como muestra una tableta de chocolate belga negro (73% de cacao) que tenía la peculiaridad de contener entre sus ingredientes limón y extracto de cactus.

Le saqué fotos y lo probé allí mismo. En principio no noté apenas el sabor a limón, pero en el viaje de vuelta lo volví a probar, y sí le noté un aroma de corteza de limón que me recordó al de ciertos postres.

En cuanto al extracto de cactus, en el envoltorio dice que ayuda a eliminar las grasas alimentarias, o dicho de otro modo, reduce la asimilación de las calorías. En el sabor y la textura de este chocolate no he notado el efecto del cactus, lo cual casi agradezco, pues debo decir que en principio me intimidaba un poco... :D



Nuria me trajo un paquete de láminas circulares pandeadas de chocolate, también belga, con un fino agregado de avellanas. Son muy adictivas, si comes una no puedes parar. Sin duda las recomiendo.

¡¡Muchísimas gracias a las tres por vuestros regalos chocolateros, me han encantado!!

domingo, 8 de agosto de 2010

La fuente de chocolate más alta del mundo

Como estamos en verano y por si alguien todavía anda indeciso con el destino vacacional, desde aquí os proponemos un viaje a Las Vegas. Si os alojáis en el Hotel Bellagio podréis disfrutar de esta original fuente, única en su especie.

En la galería comercial de este lujoso hotel encontraréis la tentadora pastelería Jean-Phillipe Patisserie donde está ubicado el sorprendente diseño de Jean-Phillipe Maury y Norwood and Antonia Oliver Design Associates Inc.


Fue necesario un año y medio de planificación y exhaustivo diseño para evitar salpicaduras y conseguir un flujo adecuado para dar forma a esta maravilla.

Cuenta con 3 tanques (uno para cada tipo de chocolate: blanco, negro y con leche), un sistema de bombeo y 153 metros de tuberías de acero inoxidable, convenientemente camuflados bajo el suelo y tras la pared. Cada tubería va a su vez rodeada por otra por donde circula aceite caliente que mantiene la temperatura estable a 45ºC permitiendo el funcionamiento del circuito durante 24 horas al día.
La fuente tiene una altura de unos 8 m aunque sólo son visibles poco más de 4m.
Tres chorros tricolor fluyen con un flujo de unos 120 l./min.

Según el experto, "los 3 tipos de chocolate se comportan de manera diferente, así que hubo de tenerlo en cuenta a la hora del diseño. Ha sido un desafío"
Se optó por el cristal porque facilita la visibilidad y mejora la apreciación de los colores, al tiempo que lo elevaal nivel de obra de arte.

Fotografías: Elizabeth R. Mitchell, Wood`s Stoneworks and Photo Factory

viernes, 30 de julio de 2010

Hagamos un paréntesis

Pero qué poquísima vergüenza tengo. Con el super paréntesis que me he tomado de escribir en este blog. Pero que conste que aun sin publicar no he dejado de acumular material.
Ya el año pasado, tras mi viaje a Japón, dejé pendiente hacer una reseña de algo que me gustó una barbaridad: el KitKat sabor Matcha o té verde.



He de aclarar ante todo que jamás me ha gustado el té, y no he cambiado al respecto. Sin embargo es curioso como un mismo alimento o ingrediente puede ser aborrecido en algunas formas de presentación, y provocar una salivación intensísima preparándolo de otra forma o acompañado de otras cosas. Este ha sido mi caso con esta variedad de chocolatina Kitkat.


Me traje un paquete en la maleta con la idea de repartilo, pero debo confesar que cuando llegué a casa y lo probé, cambié automáticamente de opinión, y me lo comí yo solita. Era demasiado poco, y total, no fuera a ser que se estropeara con el calor.... ejem.


En fin, que, el sabor suave de esta chocolatina, que no deja de ser el clásico barquillo de la conocida marca cubierto con chocolate blanco saborizado con el tradicional té en polvo, me dejó muy enganchada. Pero, oh, desgracia, solo se vende en Japón, y si lo encontráis fuera de allí es porque lo han importado y costará un riñón, un huevo o un ojo de la cara (te dan a elegir :P).


Sin embargo la cosa no queda ahí. Investigando por estos mundos cibernéticos en los que la información corre a sus anchas, descubrí que además de este sabor ya clásico, existen allí decenas de ediciones limitadas en distintos formatos y sabores, tanto de cobertura como de relleno, a cual más original y exótico. Suelen comercializarlas en determinadas estaciones o fechas del año y, de este modo, podemos encontrar ejemplares tan diversos como el otoñal KitKat de castañas, los de caramelo y calabaza para Halloween, o Kiwi, además de otros algo más convencionales como la fresa, el chocolate negro y la naranja.


En la imagen que podéis ver a continuación están fotografiadas los envases de otras versiones de KitKat, algunos de los cuales puedo identificar por el dibujo de la caja, y otros ni se me ocurre de qué son.



Mi pasión por las nuevas propuestas culinarias y por los dulces me llevó a encontrar en cierta tienda online dedicada a la importación de alimentos japoneses algunas nuevas variedades de ediciones limitadas. Carísimas, por aquello que dije de que son importadas, pero la curiosidad me pudo.


Opté por cuatro de ellas: la de té verde (por supuesto) en su versión barrita gigante, la de anko, o tradicional pasta dulce de judías rojas japonesas, de la que soy una gran aficionada, chocolate blanco con sirope de arce (del que también soy muy fan), y el más exótico de todos: té verde combinado con flores de sakura o cerezo japonés. Sonaba tan raro y tan bonito que no podía dejar de catarlo.



El de matcha sabía que no me decepcionaría, aunque por algún motivo prefiero las clásicas barritas finas a esta barra más grande. No sé cómo explicar la sensación, pero la textura pierde de esta forma cierta delicadeza.



El que sí fue una decepción fue el de anko, también en versión barrita gigante. No me convenció la combinación y no repetiría.


Por el contrario, muy satisfactoria la mini chocolatina blanca con jarabe de arce. Dulce pero sin pasarse, ya que en general los japoneses no son muy aficionados a los sabores excesivamente dulces.



Y me dejo para el final mi gran sorpresa, que fue la del té verde con flor de sakura. El diseño de la cajita especial para regalar ya me pareció encantadora, con un espacio para añadir una dedicatoria a nombre de la persona receptora del obsequio. Al catarla solté una especie de mugido/gemido de absoluto placer gustativo. La base de su sabor es obviamente la misma que la del té verde a solas, pero el puntito de la flor de sakura, que no tenía ni idea de a qué sabría, fue manjar de dioses.


No puedo compararlo con nada, porque no sabría, pero no se parece a otros maridajes chocolatero-florales que he probado anteriormente (rosa o violeta). Lo digo porque estoy segura de que habrá comentarios del tipo "no sé, no me convence, no me gustó tal". Como siempre, lo mejor es dejar los prejuicios a un lado y probar. Las cosas distintas a veces no son tan raras... solo distintas.

lunes, 26 de julio de 2010

Concurso Chocolates Valor

Chocolates Valor organiza un concurso de fotografía.
Tan sólo tenéis que enviar vuestras instantáneas de verano en las que el chocolate Valor sea el protagonista.
Animáos, que tenéis de plazo hasta el 1/10/2010 .
Aquí tenéis el link: www.amigosdelchocolate.com/momentos-valor/principal.asp